La reciente visita del Secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, y del Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, a Culiacán, ha sido acompañada por la promesa del gobernador Rubén Rocha Moya de reforzar los operativos de seguridad con Fuerzas Especiales del Ejército y la Guardia Nacional.
Estos altos mandos militares se comprometieron a intensificar la presencia de las fuerzas de seguridad en la región para frenar la violencia que azota al estado.
Sin embargo, la realidad en las calles de Culiacán pinta un panorama distinto. A pesar de la creciente movilización militar, los actos de violencia no han disminuido.
En las últimas 48 horas, se reportaron robos a comercios, específicamente a una tiendas de bicicletas de la cual se llevaron 26 bicicletas valuadas en un millón de pesos , también se dieron atentados donde perdieron la vida varios personas, y otros resultaron heridos.
y la presencia de grupos armados que operan con impunidad tapando la circulación de el túnel El Sinaloense.
La percepción de inseguridad entre la población no ha cambiado, y las quejas sobre la falta de resultados son cada vez más visibles.
Comerciantes y ciudadanos ven con escepticismo las promesas de las autoridades, ya que los hechos contradicen las palabras.
La pregunta que ronda entre los culichis es clara: ¿cuánto tiempo más tendrán que esperar para que la presencia militar se traduzca en una verdadera pacificación de la ciudad, y qué medidas adicionales harán falta para frenar la ola de criminalidad que sigue creciendo?
¿Qué acciones concretas podrán tomar las autoridades ante la evidente ineficacia de los operativos actuales en Culiacán?
