🖋️ De Frente y Claro por Ernesto Zepeda
**La violencia no discrimina: el caso de Ceci Flores**
La violencia en México ha dejado de ser un fenómeno aislado para convertirse en una realidad cotidiana que afecta a todos, sin distinción de edad, género o profesión. Hoy, esa realidad se manifestó en la desaparición de Ceci Flores, una madre buscadora que ha dedicado su vida a encontrar a desaparecidos y que ayer se encontraba en la misma situación que tantas familias a las que ha apoyado.
El Colectivo 10 de Marzo informó que Ceci Flores salió la tarde del domingo de la Ciudad de México con destino a Querétaro.
Desde entonces, no se había tenido noticia de ella, lo que encendió alarmas en la comunidad de activistas y en la sociedad en general. Afortunadamente, la noche de este lunes 17 de junio, Ceci fue encontrada con vida, un alivio en medio de una situación que pudo haber terminado en tragedia.
Este hecho resalta la inseguridad y el riesgo que enfrentan diariamente quienes, como Ceci, luchan por la justicia y la verdad en un país donde la violencia se ha convertido en una epidemia. La desaparición y posterior hallazgo de Ceci no solo es un golpe para su familia y amigos, sino para toda la comunidad de buscadores y activistas que ven en ella un símbolo de esperanza y resistencia.
Es un recordatorio urgente de que la violencia no discrimina y de que nadie está a salvo mientras las autoridades no tomen medidas efectivas para garantizar la seguridad de todos.
La sociedad y el gobierno deben unir esfuerzos no solo para proteger a quienes arriesgan sus vidas por un México más justo y seguro, sino también para erradicar la violencia que nos afecta a todos.
Hoy, celebramos que Ceci Flores haya sido encontrada con vida, pero no debemos olvidar que su desaparición, aunque temporal, es una herida profunda que evidencia la necesidad de un cambio urgente y efectivo en la lucha contra la violencia en nuestro país.
