La Maxipista Culiacán-Mazatlán, una de las principales vías de comunicación en Sinaloa, se encuentra en un estado deplorable que ha generado accidentes y numerosas quejas de los usuarios.
A pesar de ser una carretera de cuota, diseñada para ofrecer un tránsito más seguro y rápido, el deterioro evidente y la proliferación de baches han convertido este tramo en una verdadera pesadilla para los automovilistas.
se han reportado aumentos de hasta el 25% en las tarifas de las casetas, lo que ha generado aún más indignación entre quienes dependen de esta vía para su movilidad diaria
Este escenario pone en duda la capacidad de las autoridades para garantizar la seguridad y el mantenimiento de las carreteras en el estado.
Ante este panorama, surge una pregunta inevitable: ¿Qué medidas se tomarán para garantizar que las cuotas que pagan los usuarios se traduzcan en una carretera segura y en buen estado?