A dos meses del asesinato de Héctor Melesio Cuén, la incertidumbre sobre los hechos sigue predominando.
El exrector de la Universidad Autónoma de Sinaloa y figura política fue víctima de un ataque el pasado 25 de julio, en una gasolinera en el poblado de La Presita, Sinaloa.
Aunque las autoridades locales inicialmente manejaron la hipótesis de un intento de robo, los detalles siguen siendo confusos y la Fiscalía General de la República (FGR) ha señalado diversas irregularidades en la investigación, como una necropsia mal realizada.
Testigos del incidente señalaron que Cuén fue abordado por dos sujetos en motocicleta, quienes lo atacaron tras un breve forcejeo.
Sin embargo, a pesar de la gravedad del caso, hasta el momento no se ha esclarecido quiénes fueron los responsables ni cuál fue el motivo real del asesinato.
Este prolongado silencio de las autoridades, tanto locales como federales, ha despertado preocupación entre la ciudadanía, quienes se preguntan si la justicia logrará esclarecer este trágico asesinato.
¿Por qué, después de dos meses, las investigaciones siguen estancadas y qué intereses podrían estar detrás de esta falta de avances?
